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Categoría específica de drones (STS): cuándo aplica

La mayoría de vuelos caben en la categoría abierta. Pero en cuanto te sales de sus límites, entras en la categoría específica, y aquí el juego cambia: necesitas una autorización antes de volar. En esta guía te explicamos cuándo aplica la categoría específica, qué son los STS, la PDRA y la SORA, y cómo se prepara la documentación.

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Actualizado: junio de 2026 · Lectura 7 min · Por el equipo de AERIA

Categoría abierta, específica, STS, PDRA, SORA, BVLOS… el vocabulario asusta, pero la idea de fondo del marco europeo (Reglamento de Ejecución UE 2019/947, supervisado por la AESA en España) es sencilla: a más riesgo, más exigencia. Saber en qué categoría cae tu operación con UAS es lo que decide todo lo demás: si puedes volar sin trámite, con una simple declaración, o si necesitas una autorización operacional completa.

Categoría abierta vs categoría específica

La categoría abierta está pensada para vuelos de bajo riesgo y no requiere autorización previa: basta con cumplir las reglas. Sus límites principales son:

Además, en la abierta debes registrarte como operador si tu UAS pesa 250 g o más o lleva cámara, sacar los carnets de piloto (formación A1/A3 y, en su caso, el examen A2), contar con un seguro de responsabilidad civil y respetar las zonas geográficas UAS que publica ENAIRE. Lo vemos en detalle en la guía pilar sobre si necesitas permiso para volar un dron en España.

La categoría específica entra en juego justo cuando te sales de esos límites. No es necesariamente "más profesional": es, simplemente, más riesgo, y por eso requiere que la AESA conozca y autorice tu operación de una de tres formas: declaración operacional bajo un STS, una PDRA o una autorización operacional basada en SORA.

¿Cuándo aplica la categoría específica?

Probablemente necesites categoría específica si tu vuelo implica: volar por encima de los 120 m sobre el terreno; operar fuera del alcance visual (BVLOS); usar un UAS más pesado del que permite tu subcategoría; acercarte a personas más de lo que permite la abierta; volar sobre aglomeraciones; o cualquier escenario de riesgo elevado (por ejemplo, ciertos vuelos urbanos o con cargas especiales).

Un matiz importante: la categoría específica resuelve el riesgo aeronáutico de la operación, pero no exime de otros trámites. Para volar en ciudad o zonas urbanas puede aplicar además la comunicación previa al Ministerio del Interior conforme al RD 517/2024, y siempre tendrás que respetar las zonas geográficas UAS. Conviene mirar también nuestra guía de volar un dron en ciudad o zona urbana.

STS: escenarios estándar y declaración responsable

Un STS (escenario estándar) es un marco ya evaluado dentro de la categoría específica. Si tu operación encaja en uno de ellos, no necesitas montar un análisis de riesgos desde cero: te basta con presentar una declaración operacional a la AESA (a menudo llamada declaración responsable) y cumplir las condiciones del escenario. Es la vía más ágil dentro de la específica.

El marco europeo define dos escenarios estándar:

Para operar bajo un STS necesitas, además del UAS con el marcado de clase correcto, la formación de piloto específica del escenario (certificado teórico de la AESA más acreditación práctica). Ten en cuenta que los antiguos escenarios estándar nacionales (STS-ES) han dado paso a los STS europeos; si planeas operar bajo escenario estándar, confirma siempre el estado vigente en la sede de la AESA.

PDRA y autorización operacional (SORA)

Cuando tu operación no encaja en ningún STS, todavía tienes dos caminos antes de inventar nada:

Cuanto más alto es el riesgo, más detallada es la SORA y más robustas deben ser las medidas de mitigación. Por eso, lo primero siempre es comprobar si tu vuelo cabe en un STS o una PDRA: es más rápido y más barato que arrancar una SORA desde cero.

El manual de operaciones

Vayas por la vía que vayas (STS, PDRA o SORA), la categoría específica exige un manual de operaciones. Es el documento que describe cómo operas con seguridad: procedimientos normales y de emergencia, características del UAS, perfiles de los pilotos, mantenimiento, gestión del espacio aéreo y medidas de mitigación de riesgos. Es la pieza central de la documentación que revisa la AESA, y un manual mal planteado es uno de los motivos más frecuentes de requerimientos y retrasos.

Para volúmenes de operación recurrentes existe además el LUC (Light UAS Operator Certificate), un certificado que permite a operadores con un sistema de gestión maduro autoevaluar y autorizar sus propias operaciones dentro de un alcance acordado con la autoridad.

Cómo prepara AERIA la documentación

El error más caro no es volar en específica: es creer que estás en abierta cuando en realidad no lo estás. Volar una operación de categoría específica sin la autorización correspondiente es una infracción seria. Clasificar bien la operación antes de despegar es lo que evita el problema (puedes ver el detalle en la guía de multas por volar un dron sin permiso).

AERIA parte de la descripción de tu vuelo, determina si cae en abierta o específica, identifica si encaja en un STS o una PDRA o si toca SORA, y prepara la documentación que corresponda (incluido el manual de operaciones y los formularios para la AESA) con tus datos de operador, pilotos y aeronaves. Si lo prefieres, escríbenos a info@aer-ia.com. Y si solo necesitas confirmar tu categoría o iniciar el permiso de drones que te toca, lo haces directamente en la plataforma:

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Antes de operar conviene tener listo el alta de operador en la AESA, base sobre la que se construye cualquier autorización de categoría específica.

Preguntas frecuentes

¿Volar a más de 120 metros ya es categoría específica?

Sí. Superar los 120 m sobre el terreno, que es la altura máxima de la categoría abierta, es uno de los motivos típicos para pasar a específica, aunque todo lo demás de tu vuelo fuera "normal". Lo vemos en la guía de altura máxima de un dron.

¿Qué diferencia hay entre un STS, una PDRA y la SORA?

El STS se resuelve con una declaración operacional cuando tu vuelo encaja en un escenario estándar predefinido. La PDRA es una evaluación de riesgo ya publicada por la AESA que abrevia el análisis. Si no encaja en ninguno, debes hacer una SORA (análisis de riesgos completo) y solicitar una autorización operacional.

¿Necesito más formación para la categoría específica?

Habitualmente sí. Por encima de los certificados básicos de la categoría abierta, la específica suele exigir formación de piloto adicional (por ejemplo, la específica de STS-01 o STS-02) y requisitos de equipo y procedimientos definidos en el manual de operaciones.

¿La categoría específica es solo para empresas?

No. No depende de si cobras, sino del riesgo de la operación. Un aficionado que quiera volar fuera de los límites de la abierta también entra en específica. Lo que manda es qué, dónde y cómo vuelas.

Esta guía es informativa y no sustituye a la normativa oficial de la AESA ni constituye asesoramiento legal. Verifica siempre la clasificación de tu operación concreta antes de volar.